Los usos de los aceites esenciales en Bebés y niños

Los aceites esenciales poseen numerosas propiedades, tanto cosméticas, como dermatológicas, neuro-olfativas y equilibrantes. Para los bebés y niños, usar aceites esenciales es ideal, porque además de ser naturales, refuerzan sus defensas. Es muy importante saber que no se recomienda el uso de aceites esenciales en bebés de menos de 3 meses. 

En este caso, usaremos aceites vegetales, a ser posible vírgenes, y lo más calmantes posible como el de Almendras Dulces. A partir de tres meses, pueden usarse, en diluciones muy suaves, diluidos en aceites vegetales sólo por vía tópica o vía atmosférica. El baño: Un momento muy especial para la familia. El bebé aprende a jugar con el agua y le prepara para el sueño nocturno.

 Utilizar un difusor en el baño con aroma a Lavanda junto con la Mandarina (los baños con aceites esenciales no se recomiendan antes de los 12 meses). Y sólo se utilizarán aquellos que sean más seguros para los niños y en cantidades muy pequeñas, como podría ser la Lavanda (lavandula officinalis) o la esencia de Mandarina (citrus reticulata). No son solubles en agua.

 Por ello, una forma fácil de hacer que se integre en el agua es coger un poco de arcilla blanca Kaolín y añadir una gota de cada de los aceites esenciales nombrados, y una vez ya tenemos la bañera llena integrar la arcilla impregnada con los aceites. 

Tras el baño y para hidratar la piel: Para hidratar su piel usaremos el aceite de Almendras Dulces virgen (prunus amygdalus var.dulcis). Todos los aceites vegetales, si son vírgenes, contienen la mayoría de sus vitaminas, minerales y algún oligoelemento. Cuando son refinados pierden bastante sus propiedades; son más económicos, pero no son tan efectivos.

 Además de hidratar su piel, protegemos su manto hidrolípidico. Puede realizarse un masaje relajante que le ayude a conseguir un sueño plácido, mezclando los aceites esenciales nombrados arriba. 

 Para perfumar la piel: El momento ideal es por la mañana. Aguas de colonia a base de cítricos, como el Limón, la Naranja o Mandarina, el Petitgrain, el Pomelo, o la Lavanda. Los cítricos, fomentan la alegría además del bienestar. Recordad que los cítricos son fotosensibles, no exponer a la luz solar. 

Para perfumar la habitación: Utilizaremos un difusor con aquella fragancia que nos haga sentir más relajados calmados, alegres. Al difundir partículas de los aceites esenciales, estamos impregnando la atmósfera de iones negativos que son “los buenos”. Además, si ponemos en el difusor aquellos aceites esenciales que sean adecuados, conseguiremos limpiar nuestro espacio de microorganismos, ya que hay muchos aceites esenciales y esencias que son antisépticos atmosféricos como por ejemplo el Limón (citrus limonum). 

Botiquín para las dolencias del bebé o niño: Irritaciones del pañal: Si no tiene infección, ni inflamación y tampoco rojeces, bastaría sólo mantener el manto hidrolípidico de la piel con Aceite de Almendras Dulces virgen (prunus amygdalus var.dulcis). 

Si hubiese rojeces, o inflamación, podemos mezclar el Aceite de Almendras junto con la Lavanda (lavandula officinalis) y la Manzanilla Romana (anthemis nobilis). Si hubiera infección, a la sinergia anterior le podríamos añadir Árbol del Té (melaleuca alternifolia). Mi recomendación es coger un envase de 50 ml de cristal oscuro, añadir Aceite de Almendras Virgen junto con 5 gotas de Lavanda, 3 de Manzanilla Romana y 2 de Árbol de Té. Como véis, son diluciones muy pequeñas y seguras.

 En lugar del Aceite de Almendras, puede usarse el macerado de Hipérico: es calmante, cicatrizante, antiséptico, antiinflamatorio, aunque hemos de tener precaución con este macerado ya que es fotosensible. 

Resfriados – gripe:  Cuando el niño tiene resfriados o gripe, puedes aromatizar su habitación con AE de Eucalipto Radiata (eucalyptus radiata) o Niaoulí (melaluca quinquenervia) o bien Cajeput ( melaleuca Cajeputi), son algunos ejemplos.

 Son antivirales, antibacterianos, expectorantes, inmunoestimulantes. En un difusor de aceite esencial eléctrico y unas gotas del aceite esencial, durante media hora, tres veces al día bastarán para mejorar su estado. En niños de más de 30 meses, puedes usar un pañuelo con una gota de este aceite y hacerle respirar si tiene congestión nasal. 

Por vía tópica, desde edades de 3 meses a 2 años y medio, AE de Eucalipto Radiata (eucalyptus radiata) junto con el Aceite de Almendras Dulces virgen: En un recipiente de vidrio oscuro (envase de 30ml) mezclamos bien el aceite vegetal junto con 7 gotas del aceite esencial. La posología: de dos a tres veces al día. La aplicación: masajearemos la planta de los pies, donde están todos los órganos reflejos. 

Por vía tópica, en niños mayores de dos años y medio: AE de Eucalipto Radiata (eucalyptus radiata) junto con Aceite de Niaoulí (melaluca quinquenervia) o Cajeput (melaleuca Cajeputi) y el Aceite Vegetal de Almendras Dulces Virgen, (envase de 50ml). Mezclar bien el aceite vegetal junto con 5 gotas del aceite esencial de eucalipto radiata y 5 gotas del cajeput o niaoulí. La posología: de dos a tres veces al día. La aplicación: masajearemos con la sinergia la planta de los pies, donde están todos los órganos reflejos, el pecho y la espalda. 

Los aceites esenciales más usados en bebés y niños, la Lavanda y la Mandarina son los aceites estrella en los usos para bebés y niños, vamos a verlos en profundidad. Aceite esencial de Lavanda (lavandula angustifolia) Es muy adecuado no sólo para calmar y relajar, sino para tratar afecciones de la piel como eczemas, heriditas, rojeces, pieles irritadas y picaduras de insectos (mayores de 2 años y medio). Calma dolor de barriga y el cólico. Especialmente en niños muy agitados, la lavanda calma su nerviosismo. Te recomiendo usarlo en un difusor eléctrico para aceites esenciales, difundirlo en el aire durante ½ hora tres veces al día. 

Si son niños que les cuesta dormir, mayores de 30 meses, puedes echar una gota en la almohada o en un pañuelo y colocarlo cerca de la cabeza del niño. Esencia de Mandarina (citrus reticulata) La esencia de mandarina es calmante de la ansiedad, combate el insomnio y tiene propiedades digestivas. Es una esencia muy agradable que gusta mucho a los niños. También muy indicada para situaciones de estrés o niños agitados o nerviosos. También, al igual que la Lavanda, puede usarse en difusor eléctrico, almohada o pañuelo de papel. 

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